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La alimentación I
Si durante una excursión haz usado y abusado de tus músculos, ya es hora de darle un alivio para que descansen y se recuperen, para lo cual aparte de descansar deben consumir combustible, es decir llego la hora de comer o cenar. Para este menester existente alimentos con la siguiente inscripción: "agregue agua y agítese", que es una manera rápida y fácil de preparar nuestro alimento sin mayores esfuerzos y especialmente cuando hemos terminado cansados o el tiempo es malo y no vamos a complicarnos haciendo grandes preparaciones. Hay otros que dejan a un lado la comida de ciudad (tallarines, pescados, carnes) y prefieren utilizar verduras de la zona o temporada. En ambos casos la cocina debe ocupar el menos espacio posible y pesar lo menos posible, soportar cambios de temperatura y humedad y lo más probable es que el arte de cocinar deba ser ejecutado solo en una olla o cazuela y un hornillo. Debes ser práctico y creativo. Lo que sirve en una excursión nos resulta equivocado en otra. Un lugar distinto, una tienda o carpa pequeña, una pequeña aldea o pueblo en donde se nos complique la posibilidad de adquirir diferentes alimentos, o por último, un compañero demasiado delicado o escrupuloso que pueden llevarte a nuevos y desconocidos senderos culinarios.

Planificando la alimentación.

La planificación de un menú depende del tipo de actividad que se va a realizar. El número de días que vas a emplear. La variedad que debes aplicar ya que si estas una semana fuera de casa no vas a consumir tallarines al desayuno, tallarines al almuerzo y tallarines a la cena, excelente verdad. Si nos resulta más fácil comprarlos en el lugar de campamento o necesariamente debemos cargarlo en nuestro equipaje.
Debes saber cómo funciona tu metabolismo ya que si eres principiante, calcula un kilo de comida por persona para una excursión de un día de primavera a otoño, y 1 kilo y cuarto en invierno ya que gastas calorías sólo para conservar el calor. Esto supone que la mayor parte de tu comida es pre cocida, deshidratada o liofilizada: en otras palabras un montón de pastas, arroz, cereales, etc. Si piensas llevar latas y comida fresca, tendrás que cargar más peso para igualar el número de calorías. Con lo que respecta al tiempo atmosférico, cuanto peor sea éste, más sencilla debe ser la preparación de comida. No debes enredarte en una preparación de un par de platos cuando veas que la lluvia y el viento están acercándose a tu campamento. Aunque no te parezca apetitosa o cualquiera sea la idea que tengas de la comida liofilizada (ficha 104) , siempre es bueno llevar un paquete. En condiciones adversas lo más que podrás hacer es poner a hervir el puchero o cocido.
Si eres creativo y deseas aplicar alguna receta en campamento, pruébala primero en casa logrando los ingredientes adecuados y que a la vez sea comestible.
Asegúrate de las cantidades ya que el hambre es mayor en terreno acarreando mochilas y subiendo y bajando cerros. Una lata de sardinas, anchoas o almejaste ayudarán a la hora de almuerzo o en un día de lluvia. Un trozo de chocolate a la cena te ayudara al sueño.
Importante: lee las instrucciones de los paquetes de comida que te muestran imágenes apetitosas de fideos, carnes y vegetales, pero que en la realidad tú debes poner los vegetales y la carne. No olvides comprobar los tiempos y ver si hay que agregar ingredientes adicionales como aceite o margarina.

Comida extra.

Los imprevistos producen retrasos, un largo desvío, perderse, alguien herido, una caminata que resulta más larga que lo que se creía. Muchas razones pueden hacer que se permanezca en el campo más tiempo de lo esperado.

¿Cuánta más extra? Para una excursión de un día, bastara con echar en tu riñonera o macuto una fruta más. Para una excursión con mochila, mete una comida de más, otro par de sobres de sopa. El alimento energético puede acompañarse de frutos secos y chocolate. Los caramelos proporcionan un suplemento de energía y hay en el comercio una gran variedad de barras energéticas que hacen lo mismo. Antes de salir preocuparse por la nutrición. En una excursión corta lo que comes no están importante como cuánto comes, y la respuesta es "siempre que puedas". Cuando te canses, detente y come. Si tu mochila pesa demasiado, detente y come. Si te enfrías, detente y come. Las calorías se van perdiendo por lo tanto debes sustituirlas a lo largo del día. Lleva una ración de nueces, avellanas o una mezcla de ellas. Un par de barras de cereales. Los alimentos ricos en hidratos de carbono, como frutos secos, galletas saladas y barras de frutas, proporcionan unan energía más inmediata que los alimentos ricos en grasas. Las calorías que se quemen dependen de cada metabolismo, el peso corporal, forma física, los kilómetros que se caminen, la altitud y el peso que se cargue en la mochila. No hay que preocuparse por el déficit de vitaminas en una excursión corta. Si va a salir un fin de semana, llevar la comida que más le guste y comer todo lo que se pueda. En una excursión más larga, complementar la dieta con vitaminas o alimentos ricos en vitaminas, ya que los alimentos de poco peso preferidos por los excursionistas, tienden a carecer de algunas. Revisa la pirámide alimenticia.

La alimentación II

Algodón carbonizado
Bastones trekking
Cuerdas I (tipos)
Cuerdas II (factor caída)
La alimentación I
La alimentación II
Macotas no deseadas
Mosquetones
Piolet
Prismáticos o Binoculares