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Dismenorrea (Tema informativo)
La dismenorrea primaria se da en mujeres adolescentes de entre 17 y 25 años y es poco habitual en edades posteriores o tras haber tenido hijos. Por lo general se presenta de dos a tres años después del comienzo de las reglas. Ésta consiste en un dolor abdominal bajo, tipo cólico que generalmente comienza varias horas antes del inicio del período menstrual, entre 24 y 48 horas antes y desaparece gradualmente al final del primer día. pero puede comenzar hasta uno o dos días antes. El dolor dura un día o más durante el período y luego cede. El dolor puede ser de leve a severo y puede estar asociado con náuseas y vómitos, y con cambios en los hábitos intestinales (estreñimiento o diarrea). La dismenorrea primaria es causada por contracciones uterinas inducidas por la prostaglandina. La dismenorrea es una dolencia ginecológica común en las adolescentes, pero la mayoría de los casos no están asociados con una enfermedad y el examen físico es normal.

Se denomina dismenorrea secundaria cuando el dolor es más continuo y pesado. Suele aparecer una semana antes de la menstruación, pudiendo aliviarse o empeorar durante la misma, o incluso persistir durante todo el ciclo. Se presenta con mayor frecuencia en mujeres mayores de 30 años y, especialmente, en las que han tenido hijos y son secundarios a otros problemas o enfermedades del órgano reproductor femenino como puede ser la enfermedad pélvica inflamatoria o la endometriosis. La dismenorrea secundaria puede ser un síntoma de una enfermedad subyacente, por lo que es recomendable acudir al médico.
Entre las condiciones asociadas con la dismenorrea secundaria están las siguientes: endometriosis, enfermedad inflamatoria pélvica, agenesia vaginal y otras.

Dolor agudo o espasmódico.
Dolor continuo y pesado.
Empieza entre 24 y 48 horas antes del inicio de la menstruación y desaparece gradualmente al final del primer día.
Suele aparecer una semana antes de la menstruación y puede persistir durante todo el ciclo.
Frecuente en mujeres de entre 17 y 25 años, poco habitual en edades posteriores o tras haber tenido hijos.
Frecuente en mujeres mayores de 30 años, especialmente en las que han tenido hijos.
Puede ser un síntoma de una enfermedad subyacente, por lo que es recomendable acudir al médico.

Causas
El dolor en la regla puede ser de origen primario presentándose al comienzo de los ciclos menstruales, en la juventud, y tiende a durar toda la vida. En este caso se debe a las contracciones uterinas más intensas de lo normal en ciertas personas que liberan una sustancia llamada prostaglandina en exceso. Este tipo de dismenorrea puede presentarse en el 30 al 50% de las mujeres y las hijas de mujeres con dismenorrea son propensas a desarrollarla.
Parece que tienen más tendencia a la dismenorrea las mujeres fumadoras, el beber alcohol durante la menstruación, el exceso de peso, y el comienzo de las reglas (menarquia) muy precoz (antes de los 11 años).

Síntomas
La dismenorrea suele aparecer no solo con dolor abdominal si no que se asocia a:
Calambres en la parte baja del abdomen.
Dolor en la parte baja de la espalda.
Dolor radiado hacia las piernas.
Náuseas
Vómitos
Diarreas
Debilidad
Desmayos
Dolores de cabeza
Malestar en general
Si la dismenorrea es primaria no se suele hacer ningún estudio más allá de un examen ginecológico y una ecografía abdominal. Si es secundaria se utilizan todos los medios disponibles para un estudio del órgano reproductor femenino.

Tratamiento
En el cuadro agudo se utilizan los inhibidores de la prostaglandina que son en general todos los anti-inflamatorios no esteroideos, como pueden ser la aspirina®, el ibuprofeno, el paracetamol, Robecosif (Ceoxx 50®).
También se puede tratar de forma preventiva mediante ciertos anticonceptivos orales los cuales al inhibir la ovulación tienden a dar buenos resultados.
Otras medidas generales de éxito discutible son el aumentar el consumo de proteínas y disminuir los alimentos dulces y la cafeína. También se recomienda hacer ejercicio regularmente.
Como medidas caseras se puede utilizar una almohadilla o manta eléctrica para producir calor sobre el abdomen y hacerse masajes abdominales.
Una de las formas que mejoran el síndrome premenstrual, son los cambios de estilo de vida. Ejercitarse varias veces por semana, tener una dieta balanceada y dormir adecuadamente, así como reducir o eliminar la ingesta de cafeína y de alcohol son algunos de los cambios recomendados con mayor frecuencia.

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Alimentación liofilizada
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