El asma es una enfermedad en la cual la inflamación de las vías aéreas causa que se restrinja el flujo de aire hacia adentro y afuera de los pulmones. Los músculos del árbol bronquial se estrechan y se inflama el recubrimiento de los conductos de aire, lo que reduce el flujo de aire y produce el característico sonido de jadeo. Esto se conoce como un ataque de asma y se puede presentar como una reacción alérgica a un alérgeno u otra sustancia (asma aguda) o como parte de un ciclo complejo de enfermedad que puede incluir la reacción al estrés o al ejercicio (asma crónica).
Obstrucción de la vía aérea total o parcialmente reversible, bien espontáneamente o con tratamiento.
Al producirse esta inflamación aparecen:
Tos
Silbidos en el pecho
Secreciones (flemas)
Disnea o fatiga
Suele cursar en crisis, durando esta inflamación unos días y cediendo, o bien cursar con inflamación continua con agudizaciones ocasionales más intensas. De forma atípica, puede existir exclusivamente tos persistente, opresión torácica sin otros síntomas acompañantes, o bien estar oculto como bronquitis de repetición en niños. En todas las formas es característico el predominio nocturno de los síntomas.
El origen del asma bronquial es la inflamación producida en origen por la alergia a productos conocidos o desconocidos.
Sobre esta inflamación actúan otros mecanismos de empeoramiento:
Infecciones
Olores fuertes
Cambios bruscos de temperatura
Esfuerzo
Stress, nerviosismo
Alteraciones de la digestión, reflujo gastro-esofágico
Otros
La evolución esperada es hacia la curación en un gran porcentaje de los pacientes.
En la infancia, antes de los 4 años un 11% de los niños tiene asma, y sólo un 4 % persiste con asma después de los 18 años. Por ello más de la mitad de los niños con asma dejan de padecer esta enfermedad después de la pubertad.
Los factores de riesgo para mantenerse con asma son:
Tratamiento
Control ambiental
Son las medidas de control sobre la exposición a las causas conocidas como causantes de la enfermedad en cada paciente (ácaros, pólenes, etc...).
Para disminuir la presencia de ácaros (proteínas de ácaros) en el ambiente doméstico se utilizan acaricidas (por ejemplo el Benzil benzoato que, aplicado adecuadamente, y luego realizando una limpieza a fondo produce una disminución del contenido de alérgenos de ácaros en las casas). Otro método que se utiliza son los desnaturalizadores de proteínas como el ácido tánico. Como las formas de acción son diferentes pueden actuar sumando sus efectos y se pueden utilizar ambos sistemas simultáneamente.
Además hay en el mercado diferentes cobertores de colchones, almohadas, edredones etc... de fibra no permeable a los ácaros (no permite su contacto con el paciente) que, a la vez, permiten la transpiración.
Los métodos basados en filtros de aire, deshumidificadores, aspiradoras con filtros HEPA (electroestáticos) también están indicados.
Como precaución en los tratamientos de Hipertensión arterial y ocular, se debe evitar los medicamentos que pueden empeorar su asma.